martes 1 de diciembre de 2009

El silencio de los silenciosos...

Simulando la situación actual por la que estamos pasando, vengo de un largo silencio, sin decir, sin hacer, sin aportar, … No hay nada cuando esto es lo que decide hacer un ser humano.

Escuché hace unas semanas una conferencia sobre “Ética y Espiritualidad en tiempos de crisis”; fueron temas bastante interesantes los que allí se trataron, pero capturo la idea que más me impactó y la comparto con vosotros, por si sirve para mover conciencias.

“Superar la situación en la que estamos inmersos necesita de inspiración, ahora más que nunca, necesitamos emprender nuevos caminos, el futuro debemos inventarlo, tenemos la oportunidad de iniciar una nueva etapa, sería terrible pensar que salir de esta situación de incertidumbre, supusiera más de lo mismo; debemos abandonar esta inercia, que es la inercia de los pusilánimes, de aquellos que les da miedo pensar en crear un mañana, cuando en realidad eso es la capacidad divina, es la capacidad que tenemos cada ser humano de imaginar e inventar.

Hay posibilidad de tener inspiración, de tener capacidad de reaccionar, de pensar, de tener una actitud que refleje nuestras propias cavilaciones; que no sea siempre, actuar al dictado de lo que vemos o nos dicen; sobre todo lo que nos llega por medios audiovisuales, que nos dicen qué hacer desde lejanísimas estancias, y a las cuales, sin reflexión alguna, tomamos como buenas.

Sin embargo, estamos tan silenciosos, permanecemos tan callados; que surge la pregunta, ¿qué nos ocurre a cada uno de nosotros?,… estamos sumergidos en el silencio de los silenciosos, es el silencio de los que pudiendo y debiendo hablar no lo hacen. Estamos siendo meros espectadores, testigos pasivos de lo que pasa, nos comportamos como receptores adormecidos o distraidos; unido a todo este poder mediático que hace que poco a poco nos vayamos uniformizando, nos vayamos gregarizando, no nos expresemos y no tengamos tiempo ni para leer, ni para escuchar, ni para cuestionar todo aquello que nos lanzan y nos tragamos sin masticar.”

CREAR NOS HACE ÚNICOS, es el eslogan de Sony y siento que realmente es para lo que estamos llamados cada uno de nosotros; sin eso, ¿dónde queda la expresión de lo mejor de cada ser humano y la probabilidad de inventar un mañana distinto?.